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In the previous series I collated images, vertically and by layers, proposing the viewer a search of identities. A year later, I have taken a step further in the involvement of the public and the formal use of the composition.

In this collection that builds my first solo exhibition in London and second in Madrid, I perform a manipulation that demands greater body movement, and an inevitable work-spectator relationship. Contrary to the immediate and massive consumption of images, these braided photographs challenge patience when observing the final piece, inviting to stop and recognize. It consists of photographs that show nature and the individual -recurrent combination in my practice-, that separately look familiar, but propose a greater contemplation when weaved.

On the other hand, this series has coincided with a need to add writings to my didactic and creative process, since my references have been, for a long time, purely visual. In this development, I have reaffirmed my admiration for words and their capacity, and I have even found their occasional ambiguity very attractive and powerful. In addition, these do not require prior knowledge, more than the ability to read. The result is a series of intervened texts in which literature becomes visual and reflection is not extrinsic to production, but becomes the work itself. Also, and unlike the others, they involve a subjective but almost immediate understanding.

Word and image complete this series, concluding that both complement each other in an observation and reading exercise that focuses on a paused intimacy with the viewer. Inquiring into the strength of the words, in their relation with the images, and in the way in which we consume the latter, I want the art piece to speak with the observer. And him with himself.

En la serie anterior intercalé imágenes, verticalmente y por capas, para proponer al espectador una búsqueda de identidades. Un año después, me he centrado en dar un paso más en cuanto a la implicación del público y el uso formal de la composición.

En esta colección que construye mi segunda exposición individual en Madrid y primera en Londres, realizo una manipulación que exige mayor movimiento corporal, y una relación obra-espectador inevitable. El objetivo de estas fotografías trenzadas no es otro que desafiar la paciencia a la hora de observar la pieza final, invitando a parar y reconocer, frente al consumo inmediato y masivo de imágenes. Lo componen fotografías que he recopilado cuidadosamente durante estos meses, seleccionando aquellas que muestran la naturaleza y el individuo –combinación recurrente en mi práctica-; y que por separado resultan familiares, pero cuya trama al trenzarlas propone una mayor contemplación.

Por otra parte, esta serie ha coincido con una necesidad de añadir escritos a mi proceso didáctico y creativo, ya que mis referencias han sido, durante mucho tiempo, puramente visuales. En este desarrollo, he reafirmado mi admiración por las palabras y su capacidad, e incluso su ambigüedad ocasional me ha resultado atractiva y poderosa. Además, estas no requieren conocimientos previos, más que la propia capacidad de lectura. El resultado, una serie de textos intervenidos en los que la literatura se vuelve visual y la reflexión no es extrínseca a la producción, sino que se convierte en la obra en sí misma. Además, y a diferencia de las otras, suponen una comprensión subjetiva pero casi inmediata.

Palabra e imagen completan esta serie, concluyendo que ambas se complementan en un ejercicio de observación y lectura que apuesta por la intimidad pausada con el espectador. Indagando en la fuerza de las palabras, en su relación con las imágenes, y en la manera en la que consumimos estas últimas, busco que la obra hable con el observador. Y este, consigo mismo.